Calidad de las decisiones: por qué las empresas toman decisiones de inversión subóptimas
Seis mecanismos estructurales que limitan sistemáticamente la calidad de las decisiones
La investigación galardonada con el Premio Nobel ha demostrado durante décadas que la calidad de la decisión en condiciones de complejidad está sujeta a límites estructurales. En concreto, los trabajos de Daniel Kahneman (Premio Nobel 2002), Richard Thaler (Premio Nobel 2017) y Robert Shiller (Premio Nobel 2013) demuestran que las decisiones reales se desvían sistemáticamente de las soluciones matemáticamente óptimas, no por falta de experiencia, sino por las propiedades estructurales de los sistemas complejos de toma de decisiones.
Basándonos en estos hallazgos científicos, hemos identificado seis mecanismos clave que influyen de forma mensurable en la calidad de la toma de decisiones en empresas e instituciones:
1. La falacia del WACC
El WACC evalúa los proyectos de forma aislada y no como parte de una cartera global. No se tienen en cuenta los efectos de la cartera, lo que significa que las combinaciones que maximizan el valor pueden pasarse por alto estructuralmente.
2. Escalada del compromiso
Como demostró Kahneman, los sistemas de toma de decisiones tienden a continuar las decisiones existentes. Las alternativas nuevas y superiores se infraponderan estructuralmente.
3. Heurística en lugar de optimización
La investigación de Kahneman sobre la racionalidad limitada muestra que las decisiones complejas se simplifican heurísticamente. Esto permite obtener resultados estables, pero no necesariamente óptimos.
4. Sesgo de experiencia en el Consejo de Administración
La experiencia se basa en patrones históricos. Como demostró Thaler, la experiencia pasada influye sistemáticamente en las decisiones, aunque el espacio global de soluciones contenga alternativas nuevas y superiores.
5. La presión de los beneficios y la lógica de la toma de decisiones a corto plazo
Robert Shiller demostró que las expectativas y los mecanismos de evaluación a corto plazo influyen en las decisiones. Como consecuencia, las inversiones óptimas a largo plazo se ven estructuralmente infravaloradas.
6. Rechazo estructural de los nuevos modelos de toma de decisiones
Los nuevos procesos de toma de decisiones matemáticamente superiores suelen ser rechazados inicialmente. Este efecto es una propiedad estructural bien conocida de los sistemas estables de toma de decisiones.
La principal conclusión de los premios Nobel
Kahneman, Thaler y Shiller demuestran unánimemente que la calidad de la decisión está estructuralmente limitada, no por falta de datos, sino por la complejidad del espacio de decisión.
Al aumentar la complejidad, la calidad de la decisión se convierte en un problema de optimización matemática. Sin una modelización sistemática del espacio de decisión, los óptimos globales siguen siendo estructuralmente invisibles.